viernes, 20 de julio de 2007

La música del cuerpo


El cuerpo de la mujer embellece en su propia música.
Canta la tierna presencia de su soledad. Después del amor inventa un oráculo entre las sábanas que la devuelva del centro del mundo a las periferias de su mar inalcanzable. Todo lo que sucede está en ella misma obersevándose en su propia pintura. El cuerpo de la mujer es un girasol, el viento elevado que respiran las cumbres, el cielo rojo del atardecer, la delgada brújula de un ave.

el nacimiento

Esta es la semilla. El nacimiento de lo que vendrá. El misterio de la fruta.
En su seno se escucha el crujir del tiempo,
el cielo invisible del paladar de dios.

frutas a las seis de la tarde


sábado, 23 de junio de 2007

CAMPESINA PALMERA FRENTE A UN MAR CUBISTA


HOMENAJE A PAUL CÉZZANE




CUANDO NADIE MIRA LA SOLEDAD




Este cuadro claramente inspirado en el postimpresionismo de las naturalezas muertas de Cezanne, habla de lo que le ocurre a las casas cuando dormimos la siesta. Es una invitación a pensar el color de la soledad, lo que transcurre entre nosotros y los objetos. Estamos frente a una obra llena de ritmo, paz y sensualidad. Esta pintura de Ángela Santos Álvarez es una feliz interpretación llena de realismo mágico, arriesgada, plena en solidez y ternura.
Eliseo Luna, crítico de arte